FUNDACION FLORECIENDO CON AMOR
Madres resilientes, futuro esperanzador
Acompañamos a madres cabeza de familia en situación de pobreza multidimensional a salir del modo supervivencia y alcanzar su autonomía personal, social, familiar y económica.
Acompañar a madres que han vivido situaciones de extrema adversidad a pasar de sobrevivir a florecer, con herramientas de neurociencia aplicada que les permita sanar el trauma, fortalecer su bienestar y su autonomía económica, y construir una vida con propósito que transforme también sus hijos y su familia.



















¿Cómo puedes construir un futuro cuando tu cerebro está atrapado en modo supervivencia?En la Fundación Floreciendo con amor transformamos la vida de madres cabeza de familia en situación de pobreza multidimensional. A través de nuestro programa medible de neuro-reprogramación, potenciamos su autoconocimiento y sanación emocional para abrirles camino hacia un futuro con mejores oportunidades personales, familiares y sociales, así como para alcanzar una verdadera autonomía económica a través del Método Florecer. Ayúdanos a sembrar amor para cosechar esperanza.
El 70% de las participantes logra iniciar su proyecto de vida al completar el programa. En la Mujer: Las habilidades técnicas generan verdaderas oportunidades de desarrollo cuando se sustentan en la resiliencia personal. Al aumentar el ingreso del hogar, mejoran la nutrición, la salud y el acceso a la educación de sus hijos, mientras se reducen de forma sustancial las dinámicas de violencia intrafamiliar. En la Comunidad: Se fortalece el tejido social mediante el surgimiento de liderazgos comunitarios que inspiran y promueven entornos seguros para las nuevas generaciones
La Fundación Floreciendo con Amor trabaja en el sector social, en salud mental, bienestar emocional y empoderamiento de la mujer, con alcance nacional en Colombia. Beneficiarias directas: madres cabeza de familia en estado de supervivencia tras vivir experiencias de extrema adversidad, como violencia intrafamiliar, conflicto armado (incluido el desplazamiento forzado) y pobreza extrema. Son mujeres que sostienen solas a sus hogares, que suelen cargar trauma sin tratar y que tienen poco acceso a acompañamiento psicosocial y a oportunidades económicas estables. Beneficiarios indirectos: sus hijos e hijas, con un promedio de 2 a 3 por madre, que se benefician de un entorno familiar más estable, seguro y afectivo. También el resto de la familia y las comunidades, donde estas mujeres se convierten en agentes de cambio y cortan ciclos de violencia y vulnerabilidad. Alcance anual aproximado: cerca de 100 madres atendidas directamente y más de 250 hijos e hijas beneficiados de forma indirecta, para un impacto total estimado de unas 350 personas al año.